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Los príncipes solo viven en los cuentos. Isabel Keats






Bibi lleva años enamorada de Gonzalo, su nuevo jefe. El típico caso de amor platónico incurable. Gonzalo, en vías de recuperación tras un desengaño amoroso, ni se imagina los sentimientos de su secretaria. A Rolo, el amigo de Bibi, le gustan todas y a Taty, la amiga de Gonzalo, no le gusta ninguno.

Irene, la madre de Gonzalo, quiere que su hijo se case con Taty. Taty también quiere casarse con Gonzalo, aunque no por los motivos correctos. Gonzalo, en cambio, no quiere casarse con Taty, pero los suyos sí son los motivos correctos. Lo malo es que Bibi está convencida de que Gonzalo ama a Taty.

A lo que hay que añadir que Rolo abriga intenciones inconfesables hacia la amiga pija de Gonzalo. Eso sí, Taty pasa millas de Rolo, al que considera un patán sin muchas luces. Sin embargo, nadie cuenta con el Destino, que ha decidido meterlos a todos juntos en una coctelera y agitar.

Y, aunque parezca increíble, de todo este lío surgirá el Amor Verdadero. El amor que camina a tu lado en lo bueno y en lo malo. Ese amor del que no se habla en los cuentos.

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